Para los
futbolistas es un honor jugar alguna vez en su momento en los dos equipos más
grandes del Perú, como lo son Alianza Lima y Universitario de Deportes. Es por
ese motivo que a lo largo de su historia tenemos a algunos jugadores que
pasaron a vestir tanto la blanquiazul como la crema.
Uno de ellos
y el más recordado es sin dudas Eduardo Esidio, el brasilero quien después de
salir tricampeón con Universitario (1998, 1999, 2000), pasaría al año siguiente
al club de la victoria, en el año de su centenario, donde conseguiría el título
nacional.
Asimismo
otro de los más odiados por la fanaticada merengue es el volante de marca,
Marko Ciurlizza, quien luego de jugar varias temporadas en los ‘’merengues’’, pasaría
al Alianza Lima en la temporada 2001, junto a Esidio, donde seria campeón. Siendo
su estadía hasta la temporada 2009 donde se retiraría del futbol debido a una lesión.
En tanto
otros de los futbolistas que de igual forma jugarían en los ‘’compadres’’
serian Jesús Rabanal quien luego de 3 temporadas en Universitario (2007, 2008, 2009,
2010, 2011), pasaría a los íntimos en la temporada 2012, de igual forma lo fue
Giancarlo Carmona, otro defensor que también jugaría en los dos. Mientras que
Donny Neyra, después de jugar el 2007 y 2008 en la U, pasaría a Alianza Lima en
la temporada 2010.
Por otro
lado William
Pacori, un reconocido hincha de Alianza Lima, manifiesta que este sábado estará
pendiente del equipo de sus amores con la expectativa por celebrar una victoria
que los mantenga entre los primeros puestos de la tabla posiciones que le de
uno de los boletos a los play off de fin de año.
¿Quién tiene más títulos nacionales?
Actualmente quien
tiene más campeonatos nacionales es Universitario de Deportes que cuenta en su
haber con 26 coronas. Mientras que los aliancistas tienen 22. Por lo que, ene
se aspecto, también se genera una burla por parte de la fanaticada merengue de
jactarse como el más ganador en el futbol peruano. Sin embargo la respuesta por
parte de los íntimos es de manifestar que tienen más clásicos ganados.
Por: Michael Monzon



